sábado, 17 de octubre de 2009

Fábulas de la noche

 Seurat - La Voie Ferrée Seurat - La nourrice

SEURAT, La voie ferrée – La nourrice

La noche es el presente, y el día el futuro que vendrá cuando muramos. La noche es intensamente real, pero el día con su fulgor y sus verdades quiere apropiarse de todo, y se revuelve ante el peligro de ser contaminado con nuestras fábulas nocturnas. Somos nosotros en cuanto anochece, pero el día con sus relojes nos convence, poco después del amanecer, de que en los sueños nos extraviamos, que en la noche nuestros rasgos no están definidos, que se emborronan con los aromas y con los rumores de la sombra, que no son catalogables nuestras figuras, que nuestra piel mezcla sus colores con los de farolas y candiles, y entonces nosotros nos rendimos al sol, y recordamos la noche como un reino perdido, como una ciudad fantasmal, como el destilado de nuestras flaquezas. La noche, el azogue donde nos encontramos sin aviso con nosotros mismos…

12 comentarios:

Elvira dijo...

Me gusta tu texto. También ocurre a veces que la noche se apropia del día...

Un beso

Sir John More dijo...

Sí, Elvira, creo que un sosegado equilibrio, o mejor, una alegre connivencia entre el día y la noche sería lo más productivo... Un beso.

Sir John More dijo...

Ah, por cierto, se me olvidaba decir que creo que hay noche en algunos días, y día en algunas noches. El día y la noche se producen en nuestro interior, claro...

Sara dijo...

Probando, probando....1,2,3

Sara dijo...

Lo conseguí!
Qué bonito don Juan!
Hace ya dos semanas que de encontrarme tanto conmigo misma en la noche no duermo y tengo unas ojeras..... que pá qué. No estaría mal pasar hoy una noche como la de la peli.
Besitos mi niño

Sir John More dijo...

Perfecto, perfecto. Prueba superada... :-)

Sir John More dijo...

¡Pero entonces tendrías muchas más ojeras! Bueno, serían unas ojeras la mar de felices, eso sí...

Besitos. Te mereces muchas noches de ésas...

Luis Lópec dijo...

Saludos nocturnos por el día.-)))

La luna dijo...

Hay de todo, incluso años de cuatro inviernos.
Lo que es dificil de conseguir es un año de cuatro primaveras.
Eso es dificil.

Sean dijo...

Perdona, Sir, que me desvíe del tema, el cual dejo a los poetas que sois sin saberlo, pero es que esa via férrea me atrapa en su infinitud, en su desolación. Pocos magos del carbón como Seurat para expresar lo que se nos escapa entre las luces y las sombras. También Urgell sabía de esto. A veces lo he intentado, por eso pinto y dibujo tan poco...

Sir John More dijo...

Sí, Luis, a veces uno cree haberse infectado de la noche tanto que incluso de día uno tiene anochecidos el alma y los gustos. Un abrazo.

Uy, Luna, creo que no aguantaría un año de cuatro primaveras. Me daría una alferecía, seguro... Ahora disfruto de las gotitas que caen contadas en Sevilla. Besos estacionales.

Bueno, Sean, me pasa algo parecido con la literatura, pero siempre me digo lo mismo. No hace falta escribir una obra maestra para disfrutar escribiendo, así que te animo a pintar. Si esa obra maestra está ahí, seguro que ésa es la única forma de hacerla salir, disfrutar. Veré a Urgell, que no lo conozco. Un abrazo.

Anónimo dijo...

que lindo!!;-)