domingo, 18 de abril de 2010

No voy más al cine

Hacía mucho tiempo que no pasaba tan mal rato, y además pagando. Y no vale achacarlo a que la sesión era de tarde infantil de domingo, porque durante varios años hube de ser asiduo de estas sesiones. Lo cierto es que la película también ha sido decisiva.

A mi derecha, en cuanto comenzó la película, descubrí a tres niñitas de unos ocho años, convenientemente armadas con sus bolsas de plástico atiborradas de chucherías. En los primeros segundos de la presentación de la película ya las niñas demostraron que venían a disfrutar, comentando sin pudor los detalles que iban apareciendo en la pantalla, y curiosamente no se oyó ninguna voz a sus espaldas, donde se encontraban los adultos que venían con ellas, una voz que les recordara que estaban en un cine. Así que las callé un par de veces, para descubrir pronto que debía ejecutar aquella acción e_0439ducativa cada medio minuto. El concierto para bolsa y golosina que dieron enseguida me indicó que aquello del silencio no iba a ser tan fácil. Aunque poco imaginaba en ese momento que la situación podía llegar a ser bastante peor. Justo en la fila de delante comenzó a llorar un chiquillo que no debía tener ni un año de vida. ¿A quién cojones se le había ocurrido llevarse al cine a un bebé?

La fila de delante estaba llena de gitanitos. Dos chiquillas adolescentes, tal vez con algo más de edad, habían desparramado a un montón de niños de variada edad, y entre ellos al bebé. Al parecer, con ellos, venía la abuela. Tras varios minutos escuchando al niño berrear, una de las niñas y la abuela se llevaron fuera al bebé, y pronto la muchachita estaba de vuelta, informando en voz alta y clara a su compañera. Ahí comenzó un nuevo concierto, esta vez de Los Chunguitos. Muy avanzada la película, justo después de decirle a una de las rubitas de mi derecha que por lo que más quisiera guardara ya la bolsa y dejara de estrujarla y de jugar con ella, el muchachito que estaba justo delante de ella se levantó, y se sentó en el respaldo de su asiento. Miró hacia atrás, y yo, sonriente, sin creer lo que veía y señalándole a la rubita, le dije: “No ve”. El niño, de unos diez años, me dijo: “Pues yo sí veo”. Una de las jóvenes, sin moverse, le dijo: “Siéntate bien”, y el niño obedeció con movimientos que indicaban que al fin y al cabo estaba más cómodo sentado. Mi hijo me dio un codazo y lo entendí: no hay que meterse con los gitanos, estas pobres personas a las que marginamos los payos, porque quién sabe si a la salida se te junta la familia extensa y te saca las tripas… Bueno, la rubita era demasiado pequeña, no tenía culpa de no tener educación, pero decidí que mi hijo tenía razón, y si el niño se volvía a levantar que lo sentaran los payos que habían traído a la rubita.

De atrás y mi izquierda llegaron golpes regulares, porrazos que se habían escuchado en algunos momentos de la película, y de pronto vi a una madre que le decía a su hijo, también de unos diez o doce años, que se estuviese quieto. Por supuesto, lo hizo cuando el niño ya había dado la lata a base de bien. Todo ello sobre el ruido de fondo que muy pocas veces cesó en la sala.

Alicia Tim Burton Pero lo peor, sin duda, fue la película. Tim Burton no sólo ha realizado una cinta aburrida y ridícula, sino que ha insultado gravemente a nuestra sensibilidad al utilizar a los personajes de Carroll en semejante bodrio, más bien al adulterarlos con la ayuda de un Johnny Depp que tiene de Sombrerero Loco lo que yo de Pio XII. Batallitas absurdas, monstruos mentecatos, reinas memas, actitudes imposibles, refrito insoportable de referentes descontextualizados del original y de gestos hurtados a otras películas del género… del género imbécil. Ni la guionista ni el director han debido leer a Carroll, y si lo leyeron no se enteraron de nada.

Que no, que no, que no vuelvo al cine…

11 comentarios:

Autosuficiente dijo...

He dejado de leer porque tengo muchas ganas de ver esta película y hasta que no lo haga, prefiero no hacerlo.

Bueno, me apunto tu blog, veo que tienes cosas interesantes.

Y muchas gracias por molestarte en pasar a mi blog.

Un saludo :)

Sean dijo...

Abomino también de las sesiones plagadas de chiquillerío, ¿a quién se le ocurre, querido Sir? La veré, sin duda, pero en la tranquilidad de la madrugada, en casa. Burton me ha regalado impagables cintas: Ed Wood, Big Fish, Charlie..., aunque sospecho que en ésta la ha cagado de largo... con la ayuda del bulldozer Disney, que solo parece acertar con Pixar. Una pena, esperaba que Alicia estuviera a la altura de su mente sensible y de su arte. Abrazos de un Mad.

Sandro dijo...

Perdon, Sean, Disney no acierta con nada desde hace años (muchos). Simplemente compra lo que funciona (... y se lo carga despues).
Hacen peliculas pensando que los niños son gilipollas de 25 kg. Y pasa que los niños ya no van al cine a ver la pelicula... pa que.
Ya me han dicho lo aburridisima que es... como big fish que no pude acabar de ver o la vergonzosa y ponzoñosa version que hizo del planeta de los simios... conclusion: jamas se os ocurra mantener un tupe durante tantos años; el uso continuado de laca esta claro que produce daños cerebrales irreversibles.
Y otra cosa, una mierda es una mierda, en 2d y en 3d.
Me acuerdo del blanco y negro y la lujosa fotografia que gastan Haneke y Lu Chuan en sus ultimas... no quiero habla, pero hay que desirlo.
Sin gastarse 200 millones de dolares... pendejos malnacidos, con la crisis que hay...

Habertela bajao killo, a ver si hundimos hollywood de una vez. Ayer vi "El concierto" (de un tio rumano o yo que se) y sin ser un peliculon, ni siquiera una peliculita, me rei, escuche buena musica, llore y ... y que mas quieres coño...

A pesar de las criticas tenia curiosidad por verla (Alicia), pero creo que voy a pasar. Pa un rato que tiene uno prefiero pasarlo bien.

Besitos

leo dijo...

Bueno, al menos nos has hecho pasar un buen rato leyéndote. Y me has ahorrado lo que cuesta la entrada.
Quizá te haya servido para expiar algún pecadillo que tuvieras por ahí, o para purificar algún karma chungo, quién sabe.
Un beso.

Sean dijo...

Mi querido Sandro, de absoltuto acuerdo en todo salvo que Big Fish sea un bodrio. Es una de las más emocionantes metáforas que he visto sobre el desconocimiento del "otro", sobre la incomunicación paterno-filial, sobre las motivaciones, sobre cómo cada uno colorea su/la vida como le da la gana, aún a costa de que ni los tuyos te entiendan. Y de su banda sonora, ¿qué me dices? Prueba a verla de nuevo, hasta el final, a ver si tuviste un mal día... Besos paternales.

Ruth dijo...

Vete a ver "El concierto", que como dicen por arriba está muy bien y merece la pena verla en el cine con la pedazo de banda sonora que tiene (clásica, esa te tiene que gustar). Pero no vayas un domingo por la tarde, hijo mío de mi vida, que es cuando van los churumbeles y entonces la hemos liado.

Sir John More dijo...

Bienvenida, amiga Autosuficiente, pásate por aquí cuando quieras y nos cuentas... Un saludo.

Bueno, querido Sean, fui al cine con niños, mi hijo mayor y mis sobrinas, todos suficientemente educados como para saber que en el cine hay que respetar a los demás. Aparte de que no hacen falta niños maleducados para joderte una película, que los adultos se las gastan bonitas con sus caramelitos, sus chucherías varias, sus comentarios sesudos... De acuerdo con lo de Burton y lo de Big Fish: es una película que me gustó la primera vez que la vi, y progresivamente me ha ido encantando cada vez más. El señor Finney está, como siempre, insuperable, y la historia inteligente como ella sola. De Disney... Una pena, porque no sólo creo que hayan comprado obras maestras, sino que las han hecho, y muchas: Blancanieves, El libro de la selva, Aladdín, Dumbo... y muchas otras son películas geniales. Sandro, tienes que probar más a Burton. Pesadilla antes de Navidad y la fantástica Ed Wood... Eso sí, la de El planeta de los simios es una bobada de cuidado, ahí te doy la razón, y que a veces Disney (y no sólo Disney) piensa que los niños son tontos, eso por descontado. Diría más, piensan que todos somos idiotas... Y ahora la pregunta: ¿realmente somos idiotas? :-)

No, no, Leo, creo que ya expío todos mis pecados con el propio hecho de vivir... Yo el karma debo tenerlo hecho unos zorros... Besitos, mi niña.

Bueno, Ruth, habrá que ir a ver esa que dices, aunque estoy por esperar a que la saquen en DVD y la pueda ver en las 42 pulgadas de mi televisión, sin nadie que me tosa... Consejo por consejo: Cristal oscuro, la película, la historia, la música... Un beso.

Sandro dijo...

A ver, lo intentaremos de nuevo... por respeto a esas otras pelis del Burton que habeis dicho y que realmente me parecen geniales.
Las de disney que has mencionado, Sir, cuantos años tienen... por cierto, me parecen geniales. Te lo dice alguien que ve Dumbo todos los dias casi!!! ¿que te parece, por cierto, el doblaje del numero de los cuervos? Jazz o flamenco, negros o gitanos, paralelismo racista o genialidad?
Un gran abrazo queridos...

http://www.youtube.com/watch?v=g7LWANJFHEs&feature=related

Sir John More dijo...

Es cierto, aunque en el Rey León y en alguna otra se mantenían ciertas genialidades, ya no eran obras tan completas. De pronto se empezaron a repetir estos muchachos. En cuanto a los cuervos de Dumbo, he aprovechado tu comentario para ver cómo es el original de esta escena, y la verdad, aparte del ripio continuo en la letra, la escena flamenco-jazzística no desmerece en absoluto, e incluso diría que es mejor que la original. Ésa es otra: los doblajes de estas películas eran a veces más que buenos doblajes, e incluso aportaban detalles lindísimos a las películas. Sé que has visto Dumbo tantas veces como yo vi El libro de la selva. Cuando pequeños, jugaba con mis niños a ver quién acertaba antes a qué película pertenecía una melodía que yo silbaba, y podía recitar párrafos enteros (en inglés, la teníamos en inglés) de El libro de la selva. En fin, no todo en el oficio de padre va a ser malo... :-p

Isabel dijo...

Durante años una parte de mi tiempo ha estado dedicado a la obra de Lewis Carroll. Fascinada por la lectura de Alicia, por la vida "borrascosa" y cuestionada del autor, por su capacidad para jugar con el lenguaje, por su amor a las matemáticas y su genialidad para construir historias en las que la lógica, la filosofía, el nonsense, la imaginación, etc estaban siempre presente y ¡de qué forma!
Tengo una colección de más de 500 ediciones de Alicia, en todas las lenguas, con diferentes ilustradores, que han sabido interpretar,más o menos acertadamente, ese universo carroliano.
He visto todas las películas, incluso una copia deteriorada y muda de 1903.
Y hasta ahora todas ellas me han parecido una copia más o menos exacta y ordenada de la historia escrita. No había reinterpretaciones personales de los directores ni siquiera conseguí ver en ninguna de ella, los verdaderos motivos de la obra de su autor.
Por todo esto, la película de Burton me sorprendió de repente. Salvando la horterada de la penosa edición en 3D -gafas incluidas en el lote de las palomitas- y ese final políticamente correcto (supongo que no deja de ser un guiño a la rebeldía e independencia femenina de la que la Alicia de Carroll hace gala) encontré en ella momentos magistrales y que me hacían suponer que el señor Burton era el único que había entendido el libro de Carroll. El único que había sido capaz de leer entre líneas, de conocer la psicología de los personajes (aparentemente desquiciados) con los que la joven Alicia se va encontrando en su camino hacia la madurez. El único que, a partir de una obra literaria, había sido capaz de construir su propia historia visual.
No es perfecta es cierto, Pero se salva de la mediocridad y la simpleza de las películas anteriores
Supongo que todo es según el cristal con el que se mira y que todos/as tenemos diferentes miradas -afortunadamente-sobre lo que nos rodea y que tienen mucho que ver con nuestras propias lecturas, nuestras músicas, nuestros viajes y, en definitiva,por nuestra forma de mirar y sentir.
Perdona la extensión de mi comentario :-)
Un saludo

Sir John More dijo...

Nada hay que perdonar, Isabel, todo lo contrario. Te agradezco que expongas tu opinión que, como conocedora de Carroll, tiene mucho valor. De hecho, lo primero que he pensado es que debo volver a leer a Carroll, sobre todo el segundo libro de Alicia, y luego ver de nuevo la película, eso sí, en casita y sin ruidos.

Releyendo después de más de dos meses mi entrada, creo que, así, sin más indagación, suscribo cada una de sus palabras; pero tras tu comentario me apetece revisarlas.

Sólo un detalle: es cierto que una interpretación cinematográfica de cualquier obra literaria, si está bien hecha, pueda ahondar en los valores de la novela, pero aunque no rechazo estas interpretaciones conseguidas, soy más partidario de ser fiel a las novelas en cuanto sea posible. Creo que las novelas de Carroll hablan por sí solas suficientemente sin la necesidad de interpretaciones. Como en este caso creo que esas interpretaciones han sido ñoñas, oportunistas y exageradas, dejando irreconocibles a algunos personajes que me encantan (pobre sombrerero, pobre Liebre de Marzo), aún más pienso que la película de Burton es un fiasco. Pero cabe que yo no haya conseguido ver a los personajes en los libros de Carroll, y esto junto a las niñas con las golosinas, los gitanitos cantores y el chiquillo de la percusión tal vez determinó mi opinión negativa. Así que prometo revisar mis consideraciones sobre el tantas veces genial Burton.

Un placer tu visita.
Un saludo.