lunes, 17 de diciembre de 2007

A vueltas con el limón




Dijiste que Miguel Hernández nos había hablado del limón, unos versos hermosos, y lo que dijo fue:


Me tiraste un limón, y tan amargo,
con una mano cálida y tan pura,
que no menoscabó su arquitectura
y probé su amargura, sin embargo.

Con el golpe amarillo, de un letargo
dulce pasó a una ansiosa calentura
mi sangre, que sintió la mordedura
de una punta de seno duro y largo.

Pero al mirarte y verte la sonrisa
que te produjo el limonado hecho,
a mi voraz malicia tan ajena,

se me durmió la sangre en la camisa,
y se volvió el poroso y áureo pecho
una picuda y deslumbrante pena.


Es cierto lo que dijo, varias veces cierto. Y también lo que dije que decía Kiko:

Salta la rana, brilla la luna,
por la ventana una aceituna
eres tú,
por tus huesos voy,
eres tú.
Me tiraste un limón
y me diste en to la frente
son las cosas del amor
esa estrella reluciente.
Las cosas que yo sé
las sabe un tonto cualquiera
mi corazón va solito
por la carretera.

Y también tenía el hombre razón. La cosa está en dejar de transitar las noches, las del alma y las del día, para evitar estos vacíos tan inconmensurables...

8 comentarios:

Raquel dijo...

Miguel y Kiko decían verdades. Las decían de esa forma que te llegan al alma y a todas las razones.
Un abrazo grande

amart dijo...

Te agradezco, Sir, que acerques ese magnífico soneto de Hernández. No ha habido en todo el XX un poeta con la música mejor pautada. Grande entre los grandes. Miserables quienes lo dejaron morir.

leo dijo...

Maravilloso el soneto de Miguel Hernández, absolutamente sensual.
El señor Veneno (Qué raro queda, ¿verdad?) también tiene su gracia, pero...
Dejemos que transiten, sí.
Besos.

Sir John More dijo...

"La cosa está en dejar de transitar las noches (...)", Leo, muy diferente... Y a Kiko hay que escucharlo, claro, pero está la cosa de publicar música muy mal, así que tendréis que conseguir este temita de otro modo. Besos, mi niña, y abrazos para los tres.

Lula Fortune dijo...

Ay! Miguel, yo me quedo con Miguel.
Besos dulces.

sandro dijo...

"La red del cariño
la suerte va hilando,
los agujeritos
se van agrandando...
Yo cojo el camino,
me voy sin maletas
las flores del campo
no quieren macetas"

un besote, gracias por recordarme al Kiko, hace muy poquito me recordaron al infortunado Miguel, y no fue tan grato...
Besos...

u minúscula dijo...

Mi amiga Marta estudia teoría de la literatura, o literatura comparada, no me acuerdo, en Salamanca. El otro día me habló de un profesor suyo, maldita sea tampoco recuerdo el nombre, es uno que también es crítico en el cultural. Bueno ya te lo diré cuando me acuerde. El caso es que en clase les dio unas fotocopias de unos versos de Miguel Hernández, y contó que un día, alguien del pueblo, le dijo a Miguel que no entendía nada de Perito en Luna, creo que era ese el título del libro. Le soltó: Coño Miguel, no se te entiende nada... Y Hernández, alparecer, puso cuatro notas sobre el poema, escasas palabras, que todo lo aclaraban.. La fotocopia tenía esas notas...

Un besin, Sir

RosaMaría dijo...

Hermosos versos, un placer pasear por tu blog