miércoles, 15 de junio de 2011

Serrat indignado

Serrat

Aprovechando su investidura como Doctor Honoris Causa por la Universidad Pompeu Fabra, Joan Manuel Serrat se ha declarado indignado. No he visto sentimiento más contagioso. Dice nuestro cantautor que vive tiempos confusos, y reivindica la recuperación de los valores democráticos. Para él, ha llegado el momento de que la gente de a pie tome el control del asunto. Advierte que la crisis actual no es financiera, sino del modelo de vida que nos guía… No sé si los parados, los inmigrantes y en general los pobres del mundo estarán muy de acuerdo… No confía en que los bancos, que dominan el sistema financiero, puedan traernos la paz, ni tampoco que los gobiernos que regalan el dinero público a esos bancos vayan a dejar de recortar los derechos sociales. Dijo textualmente que “La codicia de unos, la incompetencia de otros, la ignorancia y la poca vergüenza de muchos nos han situado en un mercado en el que todo tiene un precio, donde todo se compra y todo se vende”. Al final del acto se ha echado un cantecito y ha sido aplaudido a rabiar por un auditorio emocionado, entre los que había algunos dignos responsables políticos.

Pienso que la hipocresía es una agravante seria. Ser un indeseable a las claras no me parece mucho más detestable que ser un buen hipócrita. Y es que el tierno Serrat, que tanto nos ha  hecho disfrutar con algunos de sus discos, parece olvidar sus dilatadas y estrechas intimidades con muchos de los próceres del cotarro. La Moncloa y su bodeguilla no son lugares extraños para el cantautor, y todos conocemos su compadreo, pasado y presente, con los socios fundadores de esta democracia financiera y mercantilista que hoy denosta.

bodeguilla

Este país posee una exigua capacidad de análisis político e histórico, y para cerrar expedientes vitales se echa mano antes del mito que de la justicia. No hay político que se muera que no haya sido un histórico luchador por la democracia, y se olvidan inmediatamente sus escandalosas prebendas, sus irrespirables tejemanejes, su realismo desalmado y su pertenencia a una secta en la que, en lugar de la capacidad personal y la integridad moral, primará siempre el sometimiento a la jerarquía mafiosa del partido. Y lo mismo pasa con gran parte de nuestros intelectuales y artistas, que se revuelcan en ese mundillo papanatas en que quedaron todas aquellas quimeras culturales anunciadas por los primeros socialistas del cambio. A la mínima, estas buenas y creativas personas, con aura de bohemios y pátina de sabiduría, informales y con cuentas aseadas en uno de esos bancos infames, nos recuerdan que ellos son de los nuestros, de los de a pie, que son gente de la calle, y que la chusma tiene que recuperar los valores de la democracia...

Me da que Serrat le hizo un guiño a su amigo Felipe (que por cierto acudió en 2006 a su doctorado Honoris Causa por la serrat 2Complutense) para que vuelva a torear, sin comprender que, primero, el susodicho vive desde hace muchos años como un maharajá y no estará muy dispuesto a mancharse las manos otra vez con el populacho, y segundo, que la deriva natural de aquel  cambio felipista es precisamente el voto masivo de la plebe al candidato conservador, el vaivén desorientado e ignorante del votante que llega a la urna para botar a unos sinvergüenzas más que para ejercer su soberanía, el disparate generalizado de votar a nuestros representantes como si del Festival de Eurovisión se tratara…

Serrat… Eurovisión… La unidad menor de la existencia no es el átomo, ni siquiera la partícula elemental, sino el círculo. El círculo vicioso, por supuesto...

5 comentarios:

Francisco Machuca dijo...

Un texto afortunado y oportuno.Sinceramente bueno.Ay,Serrat,uno de mis cantantes favoritos desde hace años y años,pero esas posturas políticas...
Un cordial saludo.

Sir John More dijo...

Si al menos se quedara calladito, y se limitara a cantar... Bienvenido, Francisco. Muy interesantes tus blogs...

trimbolera dijo...

Sigo al pie del cañón viendo la trayectoria de tus disparos. Admiro tu puntería y acierto.

Jorgewic dijo...

Usted que corre tras el éxito, ejecutivo de película, hombre agresivo y enérgico, con ambiciones políticas..., ¿no le gustaría mañana no ir a trabajar, y jugar al juego que mejor juega y que más le gusta?

Pues éso.

Sir John More dijo...

Es decir, Angelines, como se suele decir, tengo más razón que un santo con dos pistolas... :-). Besos.

Mira por dónde, Jorge, ayer mismo pensaba yo en este temita, que compuso Don Joan Manuel justo antes de que su buen amigo Felipe llegara al poder, cuando aún decía aquello de OTAN no y levantaba descamisado el puño en los mítines. No se sabe si luego, en la intimidad de la Moncloa, Serrat le cantó alguna vez esta canción, pero creo que Serrat se puso intimista y se dedicó al amor, sacando discos pesadísimos. Igual que ahora, justo ahora, la SER empieza a cuestionarse el sistema, ahora que el sistema va a manos de los señoritos... Qué cosas... Abrazo.