domingo, 9 de octubre de 2011

Los peligros de la radio en la ducha

Radio 5 javier hernández Nadie imagina los peligros que tiene enchufar la radio por las mañanas, sobre todo en las mañanas de domingo. Se mete uno en la ducha y claro, a ver cómo la apagas en caso de urgencia. Esta mañana tenía sintonizada Radio Clásica, pero para variar emitían en un volumen bajísimo, y con la ducha no iba a escuchar nada, claro. Busqué Rock & Gol pero no tuve narices de encontrarla en un dial atestado de emisoras religiosas y agrícolas, así que deambulé de aquí para allá hasta que me di con las noticias de Radio 5. Que si Rajoy, que si Rubalcaba, que si no sé cuántos muertos en no sé qué atentado, que sí no sé cuántos refugiados sin esperanzas, que si Alonso y que si Nadal… lo normal, vaya. Pero andaba yo contento en el recuento de las habituales gracias y desgracias de este mundo cuando se acabaron las noticias y llegó un tal Javier Hernández, que no contento con disponer de Radio 3, toda una cadena para sus lindezas musicales, venía a contarnos los conciertos de Radio 3 en Radio 5. Y de sopetón, sin aviso previo de que lo que seguía podría dañar la sensibilidad del oyente, comenzó a sonar una música blandengue y bobalicona. Aquí pueden ustedes escuchar los seis minutos y pico del espacio, pero no se lo recomiendo, y declino cualquier tipo de responsabilidad por los problemas que su audición pueda provocarles. Yo mismo les cuento…

Para resumirles, el amigo Javier Hernández nos dice que un grupo llamado Nubla, cuya alma mater es la barcelonesa Luciana Calevaro, llega para “mostrarnos un universo personal cargado de fetiches y pequeños detalles”.También nos dice que su sonido es “producto de una exhaustiva elaboración, generando un pop preciosista, donde los matices se convierten en protagonistas y seña de identidad”. No contento con esto, continúa tachando la música de Nubla como “un pop blando con aspiraciones universalistas, puesto de moda en los últimos tiempos por las musas del Indi”. Y para rematar el asunto, nos cuenta que “su directo es una especie de performance sencilla que invita a consumir entera la actuación, para disfrutarla de forma sosegada, casi como si de un chill-out se tratara”.

Mientras me ducho y suspiro por que lleguen de nuevo las noticias salvadoras, una pregunta me ronda la cabeza, algo mareada ya por el chill-out de las narices, por el “pop preciosista” y el “universo personal” de la tal Luciana y su compañía: ¿alguien me puede decir, salvando los adelantos técnicos en el sonido y la imagen, qué diferencia hay entre esto…

…y esto?

10 comentarios:

Luis Lópec dijo...

Eso de ducharse los domingos no es recomendable. Suele pasarme algo parecido: suena baja la música...
Recomendaciones:
1.- No poner la radio
2.- Llevarte el cassette de toda la vida con TRIANA y ponerlo al 75% de volumen.
3.- Y definitivo: NO DUCHARTE. Cohone, que puñetera manía...

Saludos.

Sir John More dijo...

Luis, todo lo que se haga es poco para evitar encontrarte con críticas y músicas como éstas, que le taladran a uno el cerebro por la zona más vulnerable, por la que procesa lo inconcebible... Un abrazo oloroso... a ver, si no nos duchamos... :-)

María dijo...

Sí que son sositas las niñas..., más vale ponerse a jugar a la Wii. Prefiero las Grecas, por lo menos tienen un ritmo más divertido, o enérgico si lo prefieres.
Besos chato.

Sir John More dijo...

Dónde va a parar, María, las Grecas tenían una gran personalidad. Oye, lo de chato no va con segundas, ¿verdad? :-p

María dijo...

Jajajaja, ¿Quién sabe? Aunque yo soy muy modosita, no tengo ni idea de cómo me ha salido eso oye. :)

Carmen dijo...

La ducha es peligrosísima, Sir.
A mí me sorprende siempre Isabel Gemio cuando más jabón tengo en los ojos. No puedo apagar y salgo ya de mal humor para todo el día. Yo tampoco escarmiento.

Sir John More dijo...

Yo lo decía, María, por mi nariz, que no considero excesivamente grande... :-p.

¡Gensanta, Carmen!, ¿la Gemio? Válgannos todos los santos. Yo la creía retirada en algún programa de tomate...

María dijo...

Claro que no, por eso no había caído en eso chiquillo, jeje. :-p

Sir John More dijo...

Si hasta Brad Pitt me llamó el otro día para que le recomendara mi estetecista... Ay este Brad, no se da cuenta que hay bellezas que son de nacimiento...

Aquí me quedaré... dijo...

Mi religión prohibe, incluso, lavarse la cara los fines de semana.

Besos