domingo, 28 de agosto de 2011

Tierra y silencio (13)

El día lo terminamos visitando San Quirico d’Orcia, un pueblo amable y acogedor por el que paseamos ya algo cansados. Aun así, sus rincones no sólo invitaban a la fotografía, sino que uno podía imaginar lo que debía ser vivir unos días allí, sin prisas, descubriendo todo lo que sus callejones escondían…

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Aún nos quedaba luz para acercarnos a Castiglione d’Orcia. Su castillo había permanecido, durante nuestra visita a Bagno Vignoni y a San Quirico, allá arriba, soberbio y orgulloso. Cuando quisimos llegar a Castiglione, las nubes se había cerrado sobre un sol aún vivo, e incluso mientras caminábamos hacia el castillo por un pueblo ya adormecido, cayeron algunas gotas, así que tomamos unas fotos y volvimos al coche para refugiarnos de la lluvia, mientras la noche prematura se hacía con Castiglione, donde olía a chimenea y a otoño…

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Al día siguiente nos propusimos visitar Arezzo y Cortona. Estaban un poco lejos, y así, en el camino, tuvimos oportunidad de encontrarnos con algunas sorpresas. Primero los paisajes que salpican toda la Toscana…

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…y luego algún burgo aislado, como este de San Gimignanello, elegante y desierto a esa hora del mediodía. En la plaza del pueblo, dominada por el imponente torreón, jugaba solitario un niño muy pequeño, mientras a su lado un perro dormitaba indolente. La paz del lugar resultaba a la vez abrumadora y fascinante…

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Arezzo nos aguardaba con sus sorpresas…

jueves, 25 de agosto de 2011

Tierra y silencio (12)

Antes de salir de Florencia, con la noche tendiéndose sobre el apacible Arno, volvemos la mirada y descubrimos que el Ponte Vecchio luce como una estrella más, promisoria, legendaria y tentadora. Alguien apunta que todo aquello recuerda mucho a Sevilla, al Guadalquivir posando ante Triana, y no deja de tener mucha razón…

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La siguiente jornada la dedicamos, en primer lugar, a Montalcino. Decidimos viajar por strade bianche, carreteras sin asfaltar que cruzan las haciendas y que, conforme nos acercamos al pueblo, se llenan más y más de viñedos. Nos topamos con una curiosa estela dedicada a algunos valientes que en aquel lugar perdieron la vida luchando contra los esbirros de Hitler.

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En Montalcino, por fin Juan encuentra un coche a la altura de sus expectativas…

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Montalcino es un pueblo famoso por sus vinos, sobre todo por el Brunello. Pero Montalcino es mucho más que un pueblo con buenos vinos…

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Reconozco que en el mundo de los vinos hay un momento en el que me pierdo, pero si viviera en este pueblo una temporada estoy seguro de que aprendería bastante. En el almuerzo me han servido dos tipos de Brunello para que pueda comparar, uno suave y afrutado, otro fuerte y con cuerpo. Cuando entramos en la vinería Le Potazzine para comprar una botella que ilustre nuestra cena, un buen hombre nos atiende y, a pesar de las limitaciones de mi italiano, pronto se da cuenta de que sabemos poco de vinos. Así, me pregunta si deseo probar algunos vinos, y acepto, no sin advertirle que en un rato habré de conducir. Me lleva junto a un barril donde tiene unas doce botellas abiertas de distintos tipos de Brunello. Montalcino posee tantos tipos de vinos como haciendas. Me pregunta si me gusta fuerte o afrutado. Lo prefiero afrutado, y así adelanta seis botellas y una copa. Vierte un poso generoso de la primera botella, y mientras me explica cuál es su origen y en qué zona del pueblo se encuentran las viñas, mueve la copa girándola sin levantarla del barril y agitando el vino para que suelte todo su aroma. Luego hace lo mismo con la segunda botella, y con la tercera me pide que elija cuál me gustó más, retrasando las dos botellas no elegidas. Al final, de las seis, dudo entre dos marcas, aunque lo cierto es que en total he podido beber dos copas bien servidas de vino, y de golpe. Elijo una botella y le doy las gracias al señor, con la intención de encargarle vino desde España, y con el deseo terrible de mudarme a Montalcino para siempre…

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Desde Montalcino nos dirigimos hacia Bagno Vignoni, una deliciosa y fotogénica aldea termal desde donde se observa a lo lejos Castiglione d’Orcia…

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San Quirico d’Orcia y Castiglione d’Orcia completarán el día…