Casa Peñón de las Chullas (Burunchel)
De La Iruela al nacimiento del Guadalquivir por el Chorro
Cerrada de Utrero
Cerrada de Elías y Río Borosa
Mirador de las palomas
La Iruela
Cazorla
Úbeda
Disfrutando…
Casa Peñón de las Chullas (Burunchel)
De La Iruela al nacimiento del Guadalquivir por el Chorro
Cerrada de Utrero
Cerrada de Elías y Río Borosa
Mirador de las palomas
La Iruela
Cazorla
Úbeda
Disfrutando…
Heidi, Embalse de Zahara y Zahara de la Sierra (Cádiz)
Embalse de Zahara
Zahara de la Sierra
Zahara de la Sierra
Zahara de la Sierra
Olvera (Cádiz)
El fotógrafo en Zahara (foto de Heidrum Kube)
Oigo en la radio los retazos de una, seguro, interesantísima conversación entre el ínclito Manuel Chaves, hasta hace muy poco presidente de la Junta de Andalucía, y ahora elevado a otros cargos mejor remunerados, y el prolífico Nobel José Saramago. Con su verbo peculiar, Don Manuel afirma que todo es poco para hacer comprender al mundo que Andalucía no es sólo folklore, y Don José apostilla: “totalmente de acuerdo, Manolo, totalmente de acuerdo”. Y es que la Junta de Andalucía anda preparando una iniciativa llamada Andalucía 10, porque a los andaluces se nos supone vagos, juerguistas, analfabetos, bailarines… y ya está bien, oiga, ya está bien.
Saramago nunca me pareció un escritor digno de un Nobel, ni siquiera un buen escritor. Hasta ahora sí me había parecido un buen hombre, que escribía artículos gramaticalmente correctos y de contenido valiente, pero sus libros me parecieron aburridos y literariamente pobres. Imagino que las confianzas con este insigne miembro del club de la tortilla le viene al portugués de los ágapes a los que asistiría tras ser considerado Hijo Predilecto de Andalucía. Manolo y su sucesor en la presidencia de la Junta, y todos los mandamases de lo público en Andalucía, deberían revisar su política educativa, deberían dar un repaso siquiera somero a la programación de Canal Sur Televisión, y luego contarnos qué han descubierto. La desfachatez de estos individuos comienza a ser de chiste; de chiste de andaluces flamencos, claro, y Don José de palmero.